domingo, 17 de mayo de 2020

Regresamos...

7 años han pasado... y que ha pasado?

Cientos de cambios en la vida, lo más importante: pérdidas emocionales, llegada de gente que cambiaron mi vida, un terremoto, la solidaridad de la gente, más pérdidas emocionales, volver a creer en el amor, crecimiento, aprendizaje, satisfacción, transformación y sobretodo autodescubrimiento.



¿Qué papel ha jugado la música en esa transición?

Parte escencial de ese crecimiento y mi vínculo más importante con la espiritualidad ha sido la música. La vibración de las frecuencias y su relación absoluta con la naturaleza y todos los organismos que la conformamos es innegable.
La conscientización de ese hecho me hizo re-conectar con cada órgano de mi cuerpo, con cada parte de mi cuerpo, permitiendo una comunicación interna a nivel molecular que me ha permitido vivir de una manera más plena y mucho más saludable, no solo físicamente, sino emocionalmente y psicológicamente. Es entender cuando algo anda mal que debemos buscar hacía dentro para identificar que es lo que está fallando y sobretodo hacer algo al respecto.

Y la música?

Si, la música me acompaña en todo ese proceso. Cuando quiero o requiero conectar conmigo mismo lo hago colocándome en una posición cómoda y meditando con música adecuada y sincronizando mi respiración con el ritmo de la música que haya escogido para ese momento de introspección.



Y después? Que sigue? 

La otra parte escencial es lograr vaciar tu mente, cómo se logra? No es un proceso sencillo, lograr aquietar la mente debe empezar por estar consciente de que tu diriges tus pensamientos y no al revés.
Comienzas por dirigir el pensamiento hacía un lugar lleno de paz, la imaginación ayuda mucho en esos casos, puede ser un lugar a la orilla del mar, puede ser una pared blanca, puede ser el cielo, no hay limitaciones para eso.
Una vez que logras posicionar tu pensamiento en ese lugar de paz, diriges tu mente a donde tu quieres, ya sea una dolencia, algún malestar físico, emocional, psicológico, tu decides y dejas que fluya lo demás, hablas con tu cuerpo, lo sanas.

Y el desenlace?

No lo hay, la conexión se mantiene, puedes llegar a un estado de relajación donde quedas finalmente dormido (si, también ayuda esto al insomnio), pero al final la conexión con tu cuerpo está ahí, latente, expectante, funcionando. Se debe reforzar cuando tu mismo cuerpo lo pida, pero ahí está.




Es importante para mi volver a compartir mis pensamientos y la música que me mueve y me transforma con ustedes, no por ustedes, por mi. Así que les agradezco por tomarse el tiempo de haber llegado hasta aquí, si es que lo hicieron y estaré subienso más "entradas de Blog" en los próximos días.

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