lunes, 27 de julio de 2020

Con el alma vacía...

Con el alma vacía me veo obligado a cerrar la puerta a la esperanza.
Con dolor absoluto e impotencia permanezo impávido ante el inminente adiós, enfrentando una realidad que sabíamos desde un inicio, una verdad que nos hizo sombra durante todos los hermosos momentos que pasamos juntos.
Jamás lograré entender por que no diste ese siguiente paso, pero no juzgo, ni seguiré quemando neuronas por ello, solo lucharé con mis demonios internos para aceptar y soltar. Para dejar ir ese amor perfecto que seguramente no lo es, que seguramente tendría muchos defectos, que seguramente idealizamos como nunca a nadie, que prefiero pensar que era imposible por que dicha perfección lo han dicho toda la humanidad a través de los tiempos, no existe.
El dolor me mata, el dolor me quema, la incertidumbre me hace pedazos, pero hay que seguir, sólo.
Por que como dije, jamás será justo estar con alguien si lo que conocí contigo fue una probada del cielo en la tierra, un resquicio del paraiso en el infierno de saber que no te tengo y nunca nos tuvimos.

Me mata decir adiós a la esperanza, me muero a cachitos sabiendo que nos ilusionamos con una hermosa vida juntos, donde viviríamos felices con nuestra niña, amada y protegida como nadie por su hermano, donde envejeceríamos juntos y compartiríamos atardeceres, donde dormiríamos abrazados, donde disfrutaría sentir tu respiración a mi lado, donde te besaría cada noche en la frente para protegerte contra todo en tus sueños.
Te amo y jamás dejaré de hacerlo.
Gracias por mostrarme el amor puro, el amor único, el amor sincero y tristemente también el amor imposible. Esto era demasiado bueno para ser verdad y para gozar de ese pedazo de cielo en vida, pero la probadita que tuvimos será suficiente para marcar nuestras vidas... hasta la muerte.
Espero que cósmicamente nos toque coincidir nuevamente, en otra vida, en otro tiempo, en otra forma, y entonces si, vivir este amor como se debió vivir aquí y ahora. Es la única esperanza que me queda y que ya no viviré para saber su desenlace...

miércoles, 27 de mayo de 2020

Kind of Blue

Pocos álbumes son los que pueden llegar a considerarse perfectos de una manera tan universal como lo es esta joya de 1959. Llevando al límite la capacidad de improvisación de una banda, que sin lugar a dudas, contaba con un personal sumamente capaz de, a través de cada uno de sus intrumentos, despertar un cúmulo de emociones.

Kind of Blue es a menudo considerado como el mejor álbum de Jazz de la historia. Una pieza fundamental en la exploración y conocimiento del género. Un balance perfecto en la mezcla de Irving Townsend, donde la base rítmica permite un desarrollo limpio y preciso de Miles, Adderley y Coltrane. Como dato adicional, Teo Macero estuvo presente en ambas sesiones como oyente, Teo se convertiría por muchos años en productor favorito de Miles.



La combinación de Jimmy Cobb y el legendario Paul Chambers acompañados en la mayoría de los tracks por Bill Evans despliegan una impresionante amalgama que tiempo después sería desarrollada con Wynton Kelly (quien toca en Freddie Freeloader) para establecer el trío de Jimmy Cobb.
Si bien no fue el último lanzamiento de una colaboración Davis-Coltrane (después vino el lanzamiento de "Someday My Prince Will Come"), si fue la últma ocasión en que participaría Coltrane un álbum completo de Miles.

Tiempo después Coltrane volvería a tocar con Miles en Europa, después de haber aprendido de Thelonious Monk mucho sobre teoría y composición, estudios que le servirían para mejorar enormemente su improvisación en los escenarios.
Fue un álbum que transformó el Jazz, catapultó a Coltrane, afianzó el lugar como el músico más influyente de Miles Davis y marcó historia.



Un álbum grabado en tan solo 10 horas, divididas en dos sesiones, una el 2 de Marzo de 1959 y otra el 22 de Abril del mismo año, sesiónes en las que Miles Davis solo les dió bocetos con algunas notas a los músicos y confió en su capacidad de dirección y la capacidad de improvisación del increíble reparto con el que contaba en estas grabaciones.
Siendo un álbum que marcó época, han habido muchas reediciones del mismo, con remasterizaciones donde se ha agregado material de esas 10 horas de sesión, incluyendo interesantes versiones alternas de Flamenco Sketches, Blue In Green y So What entre otras.

En los conciertos de 1960, grabados en Paris, Copenhague y Estocolmo, se pueden escuchar diferentes arreglos donde incluso el tempo se incrementa para subir un poco la dificultad de las piezas, y de manera estóica la agrupacicón sale avante demostrando por que esa formación es considerada como una de las mejores amalgamas jazzisticas de todos los tiempos (estos conciertos traen a Wynton Kelly en el piano).
Les dejo un link para disfrutar esta obra de arte. Recuerden escuchar con audífonos...

https://youtu.be/917Asjadc_U

domingo, 17 de mayo de 2020

Regresamos...

7 años han pasado... y que ha pasado?

Cientos de cambios en la vida, lo más importante: pérdidas emocionales, llegada de gente que cambiaron mi vida, un terremoto, la solidaridad de la gente, más pérdidas emocionales, volver a creer en el amor, crecimiento, aprendizaje, satisfacción, transformación y sobretodo autodescubrimiento.



¿Qué papel ha jugado la música en esa transición?

Parte escencial de ese crecimiento y mi vínculo más importante con la espiritualidad ha sido la música. La vibración de las frecuencias y su relación absoluta con la naturaleza y todos los organismos que la conformamos es innegable.
La conscientización de ese hecho me hizo re-conectar con cada órgano de mi cuerpo, con cada parte de mi cuerpo, permitiendo una comunicación interna a nivel molecular que me ha permitido vivir de una manera más plena y mucho más saludable, no solo físicamente, sino emocionalmente y psicológicamente. Es entender cuando algo anda mal que debemos buscar hacía dentro para identificar que es lo que está fallando y sobretodo hacer algo al respecto.

Y la música?

Si, la música me acompaña en todo ese proceso. Cuando quiero o requiero conectar conmigo mismo lo hago colocándome en una posición cómoda y meditando con música adecuada y sincronizando mi respiración con el ritmo de la música que haya escogido para ese momento de introspección.



Y después? Que sigue? 

La otra parte escencial es lograr vaciar tu mente, cómo se logra? No es un proceso sencillo, lograr aquietar la mente debe empezar por estar consciente de que tu diriges tus pensamientos y no al revés.
Comienzas por dirigir el pensamiento hacía un lugar lleno de paz, la imaginación ayuda mucho en esos casos, puede ser un lugar a la orilla del mar, puede ser una pared blanca, puede ser el cielo, no hay limitaciones para eso.
Una vez que logras posicionar tu pensamiento en ese lugar de paz, diriges tu mente a donde tu quieres, ya sea una dolencia, algún malestar físico, emocional, psicológico, tu decides y dejas que fluya lo demás, hablas con tu cuerpo, lo sanas.

Y el desenlace?

No lo hay, la conexión se mantiene, puedes llegar a un estado de relajación donde quedas finalmente dormido (si, también ayuda esto al insomnio), pero al final la conexión con tu cuerpo está ahí, latente, expectante, funcionando. Se debe reforzar cuando tu mismo cuerpo lo pida, pero ahí está.