jueves, 21 de junio de 2012

El verdadero sentir del Rock…


Por que rock no es solo un género musical, es un estilo de vida que va mas allá del estruendoso (para algunos) sonido que generan los amplificadores o los chillantes acordes de una guitarra…
Rock es un ambiente, un sentimiento, una pasión…

La posibilidad de sentir la libertad fluyendo por tus venas, similar a cuando puedes sentir el aire pegarte en la cara cuando sales a la calle después de una agotadora jornada de trabajo. Rock es sentir esas alas brotar de tu espalda cuando tienes la oportunidad de disfrutar de un solo de guitarra o batería y sentir como fluye por tu cuerpo y te libera, como cuando se libera la energía de un cable de alta tensión… se descarga.

Es la manera que tenemos muchas personas de canalizar la ira, la frustración, la tensión, el estrés. Por qué nos odian las generaciones anteriores? No lo se, por que estoy seguro que ellos también lo hacían a través de sus propios medios y sus propias formas, quizá algunos bailaban Danzón, o escuchaban boleros, yo que sé.

Lo que puedo explicar es solo que es un sentimiento auténtico y que me llena de paz al sentir que mi cerebro se está llenando de ondas auditivas en la frecuencia correcta, la ecualización perfecta, el nivel ideal. Es cuando todo lo que suena en ese momento tiene cabida exacta en el tiempo y el lugar preciso. Es cuando el sonido del bajo marca la pauta para la batería, como un general indicándole el tiempo a su brigadier y a su vez el brigadier indicándole el tiempo a cada uno de los miembros del ejército. Es sentir la agresividad y protagonismo de una guitarra que siempre quiere estar al frente. Es percibir la frustración del teclado al querer tomar ese mismo protagonismo, pero quedándose corto nos deja sentir otro lado de la pasión, un lado mas obscuro, mas tímido, pero ciertamente con un sonido mucho mas global, mas adecuado para todo momento, el equivalente a una guitarra pacífica.

Es esa conjunción de sonidos y la perfecta armonía que existe entre ellos, lo que permite que esas ondas sonoras entren en mi organismo y me despierten ese sentimiento de libertad que tanto anhelamos en el transcurso del día.

Se lo debemos a grandes genios (Les Paul – Leo Fender – Jim Marshall) que han ido formando el sonido a través de instrumentos, a través de amplificadores, a través de pedales, a través de avances tecnológicos que lejos de “distorsionar” el sonido, amplían la gama de posibilidades de crear algo mas adecuado para esa armonía multi-instrumental llamada música.

La creación de obras perfectas son meras casualidades en todas las artes. Son pocas las obras que emanan esa perfección, y mas aún, son muchas las veces que vale la pena conformarse con los intentos de las bandas, ya que estos intentos tienen mas realidad, mas verdad detrás de ellos por que no alcanzaron esa perfección.

Cuando hablamos de obras perfectas, hablamos de las 100 mejores canciones de Rock de todos los tiempos y si bien muchos se han dado a la tarea de enumerar, clasificar y catalogar las canciones, no es una garantía que sean las que a tu parecer entren en esa clasificación, por una sencilla razón, la música es arte y el arte es subjetivo.

Stairway to Heaven, Hotel California, Back In Black, Dust in the Wind, Bohemian Rhapsody y tantas otras obras que son consideradas inmortales himnos del rock y que no dejan de sorprender a las nuevas generaciones pasaron a la moda como iconos del género y esa clasificación lo que los hace intocables.

En cambio, Long Live Rock n Roll, Living After Midnight, You Shook Me All Night Long e incluso Kahmir son canciones que inspiran mas por tener ese sentimiento de suciedad, de realidad bana, de terrenal que hace que te hagas sentir humano una vez mas… El rock no sería lo mismo sin los B-Sides (así lo dijo Doxie).

Habiendo dicho esto y justificando con este humilde escrito mi próximo movimiento, me dispondré a disfrutar, no de las top 100, si no de las 250 a la 500 del Rock…  Solo así quizá podré entender lo que traté de explicar…