sábado, 22 de diciembre de 2012

Live Over Europe - Black Country Communion

Si 2012 me deja un álbum en el iPod, definitivamente sería este...

Un álbum lleno de energía, de fuerza, de Rock... La precisión de Joe Bonamassa apantalla a todos, la fuerza de Bonham, la energía de Glenn Hughes y por supuesto el excelente sonido de Derek Sherinian en los teclados hacen que la banda se escuche con la potencia y el Rock del primer álbum pero en vivo!

Desde la primera nota demuestran la maestría de sus instrumentos y la unión en el escenario con esa mística que tanto caracteriza a solo pocos. Black Country Communion regresó la esperanza del Rock a este nuevo milenio. Lamentablemente los rumores de una separación son cada vez mas grandes y es casi inminente el final de ese camino que si bien fue corto, fue muy intenso, tal como el Rock Lifestyle.

Los sonidos emanados de los instrumentos son perfectamente combinados para brindar uno de los mejores conciertos que he escuchado en los últimos años. Con un perfecto balance de agudos y graves que lejos de saturar la bocina como otros, hacen un avance y un retroceso desmedido al compás de la melodía, permitiendo así disfrutar a detalle el vaivén musical con calidad palpable.

El sonido de la batería, si bien no sobresale, si permite disfrutar la técnica de Bonham, así como su temperamento al demostrar que sabe acompañar al maestro Glenn Hughes y seguirlo musicalmente a donde vaya en el escenario. En Burn, canción original de Deep Purple (de la cual existen versiones de Dio, Whitesnake y Rainbow) el punch que tiene Jason lo hace (a mi muy particular punto de vista) elevarse a un status semi-teológico dentro del mundo del Rock – nótese que no lo estoy comparando con John “Bonzo” para evitar controversias – y permite escuchar unos cambios de ritmo que bien podrían disfrutarse quizá más adelante en algún proyecto de Rock Progresivo.

Y hablando de Rock Progresivo, sería imposible no mencionar a Sherinian. En el resultado de la mezcla de sonido la participación de Derek en los teclados se aprecia de manera más clara que en el estudio, lo que a mi parecer permite una mejor cohesión de los demás instrumentos. Sin llegar a ser un protagonista (a diferencia de otras épocas) Derek nos da una lección de lo como sobresalir sin protagonizar. Sin embargo sí me es posible escoger un highlight de su desempeño en ese concierto sería The Battle For Hadrian's Wall y The Outsider.

Joe Bonamassa es sinónimo de maestría en la guitarra, su dominio de la lira es demostrado en todo momento durante el concierto, pero creo que me quedo con una pieza en específico que es de su repertorio como solista y no es de Black Country Communion. The Ballad of John Henry, que es una canción que le permite explayarse. Si bien la versión de solista del Royal Albert Hall es estupenda, el escucharlo acompañado de estos excelentes músicos permite enaltecer su calidad como guitarrista. En Song of Yesterday la pureza de su guitarra se hace presente al sacarle unos sonidos claros y sencillos, sin dejar darle un sentido emotivo.

Y con respecto al líder... que decir de Glenn Hughes, la definición que le da al sonido del bajo es el sabor del sonido que esta respetable banda Britamericana exhala. Y su voz, lejos de hacer sentir sus 65 años, muestra un nuevo renacimiento en su energía que no percibía desde 1976 con Deep Purple. Great Divide, I Can See Your Spirit y Black Country demuestran que su rango de voz sigue siendo impresionante.
 
En conclusión, la recomendación es amplia, y es un disco que definitivamente debe de escucharse con el volumen como se debe y disfrutarse al máximo con el verdadero sentido del renacimiento del Rock. Si bien es una distinción importante que durará poco, lo menos que podemos hacer al respecto es disfrutarla.